La llaga que nunca se cierra…

Durante el rodaje de “Dos Hombres y un Destino”, Paul Newman parecía haber tocado techo. Cierto que tenía enemigos y que el Oscar, tras cuatro nominaciones, parecía evitarle. Hitchcock, tras trabajar con él en “Cortina Rasgada”, generó una frase inolvidable a su costa: “Siempre digo que lo más difícil de fotografiar son los perros, los bebés, las lanchas fueraborda, Charles Laughton y los actores del método”. A pesar del sarcasmo, las relaciones entre Hitch y Newman siempre fueron amistosas.

Por el otro lado todo parecía irle bien. Acababa de debutar como director con la estimable “Rachel, Rachel”, cosechando multitud de alabanzas. A sus 44 años estaba considerado como la estrella más brillante del firmamento hollywoodiense, era uno de los hombres más deseados del orbe y su firme matrimonio con Joanne Woodward despertaba nada disimuladas envidias en la altiva alta sociedad californiana. Por esa razón, Robert Redford, compañero en aquel rodaje e íntimo amigo, no dio crédito a lo que escuchaba cuando Newman le pidio que fuese su coartada ante su esposa tratando de ocultar una tórrida aventura con la periodista Nancy Bacon.

Las 12.775 amantes de Warren Beatty contabilizadas por Peter Biskind no son nada comparadas con la única aventura extramatrimonial de Newman. Una fisura en la fortaleza del matrimonio Newman-Woodward era lo que todos parecían estar esperando. La carnaza era de lo más apetitosa para que la mass media se abalanzase sobre ella, y Nancy Bacon colaboró gustosa desde un principio. No sólo confirmó el romance, añadió que Newman era un tipo rígido, convencional y sin sentido del humor. Confesó estar harta de que repitiese constantemente el mismo jocoso comentario poscoital (“Es hora del ataque al corazón”) y de las constantes borracheras con las que el actor se presentaba ante ella cada noche. Después de aquellas revelaciones, durante los primeros años setenta se popularizó un malvado dicho en Tinseltown: “Puede que Paul no salga a buscar hamburguesas, pero sí lo hace para ir a por Bacon”.

Ante el temporal, Newman y Woodward decidieron guardar silencio. Joanne cayó en un profunda depresión que le llevó años superar. Tiempo más tarde declaró en una entrevista: “Estar casada con el hombre que desea toda mujer no es fácil. Ser la señora de Paul Newman tiene su lado bueno y su lado malo, y puesto que sigo estando a su lado, lo lógico es pensar que ha habido más cosas buenas que malas”.

Newman decidió purgar su culpa volcándose en su afición por los coches de carreras y creando una línea de productos alimenticios cuyos beneficios se utilizaron integramente en la lucha contra la drogadicción a través de la fundación que lleva el nombre de su hijo muerto por sobredosis en 1978. Tampoco faltaron las referencias cargadas de un sutil mensaje de arrepentimiento en cada una de las películas dirigidas por él. Sin embargo, un inequívoco halo de melancolía envolvió a la pareja tras lo sucedido.

En diciembre de 2008, tres meses después de la muerte del actor, Woodward declaró:

“No imagino otra persona que él en el lado derecho de mi cama”

Tal vez la no computable sea ella.

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12 pensamientos en “La llaga que nunca se cierra…

  1. ..como era aquella conclusión de Andy McDowell en “Cuatro bodas y un funeral”,haciendo recuento de sus experiencias amorosas?:
    “Muchos menos que Madonna…pero alguno más que Lady Di, espero”.

    En cualquier caso ni tanto como Warren ni tan poco como Newman.:-P

    • A mí, lo que siempre me llamó la atención de esta historia fue la ferocidad con la que fue tratada en su día y el que todo se olvidase tan rápidamente después. De hecho, la fidelidad de Newman se convirtió en poco menos que un bastión.

      “Muchísimos menos que Madonna, pero alguno más que Lady Di, espero”
      . Qué buen diálogo. Supongo que la mayoría de la gente se sitúa en esa horquilla. A su pesar a veces. Pero bueno, quien fuese Beatty. Ya dijo Woody Allen que de poder reencarnarse lo haría en las yemas de los dedos de Warren Beatty.

  2. Siempre me gustó esta pareja, Alex. Ella tiene razón, no debió ser fácil ser la mujer de un hombre tan deseado como cuerpo y admirado como actor. Es un mundo difícil, expuesto a la tentación continuamente. Si ya un matrimonio “normal” tiene problemas a veces al conocer a otra persona que de alguna forma desplaza a uno de ellos, imagina que a menudo tu mujer o tu marido han de conocer a hombres o mujeres muy atractivos e interesantes. Y abrazarlos, besarlos y pasar a su lado horas, en ocasiones días (y lejos de casa) y que al final del trabajo deben realizar viajes de promoción de la película, emparejándose con esta gente maravillosa (que están radiantes, con sus mejores galas) asistiendo juntos a cenas, bailes, etc. Qué difícil debe ser no tener aventuras, por más enamorado que uno esté. He ido a la página de Nancy Bacon, era una mujer sexy y exuberante en esa época. Quizá aprovechó algún bajón en la pareja o simplemente era lo que Paul necesitaba en aquel momento. En todo caso, los Newman estuvieron juntos cincuenta años, y eso no es una casualidad. Pudieron dejarlo mucho antes, así que sí debe ser cierto, que hubo más cosas buenas que malas y que Joanne fue una mujer inteligente y escuchó la parte de su mente en la que había luz, no a su corazón herido.

    • Debió ser muy difícil, sin duda. Fue un tipo con un encanto especial puertas afuera y una privacidad protegida mejor que Fort Knox. Un desliz (gravísimo desliz) como el que tuvo chafó las ilusiones de multitud de personas que idolatraba a la pareja. Luego todo se enterró y se fingió que nada había ocurrido. Pero la zanja debió existir siempre en la pareja. Nancy Bacon era una mujer muy hermosa. Pero me sigue resultando difícil imaginar qué vio en ella, más allá de su físico (más que suficiente, en ocasiones), para poner en riesgo su relación con la mujer que le hacía feliz.

  3. Ays,que la tentación está en todas partes,(no sólo vive arriba) y más en el mundillo de las grandes estrellas hollywoodienses,ante mujeres como Woodward,en el mismo pecado está la penitencia,porque perderla podría haber sido el peor de los castigos para Paul..afortunadamente para él,no le abandonó,pero supongo que le costó en su día batir una auténtica lucha interior entre su corazón y su razón.

    bss

    • Las tentaciones jalonan el camino. Supongo que su matrimonio no pasaba por un buen momento o que, sencillamente, se creyó por encima de todo lo humano (el síndrome de Dios es habitual entre las estrellas). No lo sé, pero ocurrió y Joanne perdonó aquel asunto que mucha otra gente no hubiera pasado por alto. Lo cierto es que Newman se fue convirtiendo en un tipo melancólico en la privacidad, a decir de sus conocidos, a raíz de aquello.

      Besos, Troyana.

  4. Solo un desliz…Me parece poco después de tantos años.Los matrimonios sin grietas deben ser de lo mas aburrrido (asi conmuchas rr).
    Saludos

    • A mí es que me pesaría demasiado una infidelidad de la persona que quiero. No creo que pudiera soportarlo, de modo que terminaría por abandonar la escena. En silencio, eso sí. Admiro a la Woodward por su empaque.

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