La Perspectiva de las Nubes…

Se establece un paralelismo cuando comienzo la lectura de “El Azul es un Color Cálido”: llueve fuera y dentro. La primera escena del cómic transcurre en un paisaje de lluvia con tonalidad clara, y sin embargo la sensación de desarraigo que emana es tan intensa como la de la noche gélida y húmeda que acabo de dejar atrás. La historia de Julie Maroh pesa y cala. Su mensaje es de amor. ¿Qué daño hacen dos mujeres que se aman para que todo les sea tan difícil? El discurso de Maroh (lesbiana militante) se aleja de lo combativo paulatinamente hasta acercarse al victimismo más pusilánime. Excesivamente trascendente cuando pretende transmitir pesar; delicadamente tierna cuando deja que la historia se alimente por sí misma. Pero esa no es la cuestión sino los paralelismos que ayudan a la emoción a fugarse hacia otros lugares. El conseguir el milagro de la empatía sin que la atención se disperse. Maroh se aplica en encauzar tan preciado cargamento para evitar su fuga, lo alimenta con emociones básicas y recursos fáciles (las referencias a “Brokeback Mountain” son evidentes -una de ellas flagrante-). Pelea, lucha con todos los resquicios de honestidad de que dispone… y se parte el alma hacia el final. Lo vemos, somos testigos de ello. ¡Qué ruina, tan cerca del final! Y, sin embargo, miramos por la ventana y la lluvia no se ha ido,  aunque hace rato que dejó de llover. Y Maroh gana. Un sinsentido, como lo es el hecho de que el extraordinario libro de la autora francesa sobreviva a sí mismo. Palabras gastadas, de las que sobran e incitan a su lectura para hacernos una composición de lugar propia. Solo recuerden hacerlo durante una tarde-noche de lluvia, porque cuando Maroh dibuja lluvia, pisamos charcos.

el-azul-es-un-colo-cc3a1lido

Gipi es otra historia. No se reivindica, tan solo se odia, una reminiscencia de la cultura punk en la que se formó. Como lo son su crudeza, el abuso por los desplantes y la provocación permanente. La historia de “Mi Vida Mal Dibujada” es una historia de odio tan compleja que en varias ocasiones tenemos la sensación de que el autor no sabe hacia dónde va. Desdobla la historia, originalmente de piratas, en un volcán de ideas y pasajes autobiográficos para dar a entender que el fondo de su narración -la vida, al fin y al cabo- es demasiado grande para ser contenida en una historia gráfica o en cualquier otro formato. Ambiciosas (que no ególatras) intenciones de no haber banalizado antes todo cuanto a pudo, procurando que el paso marcial de la historia de un joven politoxicómano que pierde el sentido de la realidad llegue a ser cuerda. La cordura no, eso jamás. Por supuesto, porque la historia es la de un loco que no sabe que está cuerdo, no existe narrativa lineal. De hecho, no existe narrativa alguna, sino un manojo de imágenes arrancadas de su torturada cabeza para ser expuestas ante los demás a modo de catarsis. La grandeza de la obra se revela al final, cuando todos los cabos del caos encuentran una amarradura que permite contemplar el sublime desenlace sin el balanceo que estuvo a punto de hacer naufragar la nave al menos una docena de veces.

Los paisajes urbanos son inhóspitos. Siempre de trazo sucio. Gipi es el Toulouse-Lautrec del extrarradio, capaz de extraer belleza de las paredes ennegrecidas de los edificios-colmena y de lo que se oculta tras ellas. Capaz de reflexionar con lucidez sobre todo lo que le aleja de la normalidad. En el epílogo de “Mi Vida Mal Dibujada”, el autor tiene palabras de agradecimiento hacia un escueto puñado de buenas personas que se cruzaron en su vida: aquellas que no aparecen en el libro. Tal vez la mejor justificación que he leído sobre el oficio de escritor.

gipi

Maroh y Gipi (del que he leído tres libros, todos ellos portentosos, unos más que otros) me han tomado de la mano para acompañarme bajo la lluvia permanente de los meses oscuros norteños. Sin ellos este otoño-invierno habría sido menos lluvioso pero no habría sido mejor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s