La prosopopeya final…

Christopher Nolan, por obra y gracia de los parabienes recibidos, se siente encumbrado, rey del mundo de celuloide, y decide dar una última lección de cine para salvar de la penumbra de lo sectario a la franquicia Batman. Para tal fin vuelve a escribir una historia con ínfulas, excesiva, de las que gustan en el universo gafapastoso, el que se sostiene con columnas de cartón piedra, para finiquitar su aportación a la serie del renacido como caballero oscuro. Es el génesis de “El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace”.

Una vez ubicadas las piezas de rigor, dejado sin aliento al espectador con un prólogo tan impactante como requiere el manual del cine de acción, comienza a desplegar sus armas narrativas convenientemente maceradas en hiel (qué más da que sea impostada) para mostrar como el héroe convertido en desarrapado tendrá una segunda oportunidad si el Dios Nolan se la concede. La sucesión de explosiones (dicen los que parecen saber del tema que son todas y cada una justificables) se alinea entonces con una trama supuestamente inteligente, un lujo para el denostado cine de acción, que hace énfasis en que lo imposible también tiene su lugar. Y sin duda lo tiene. Y sin duda, Nolan no es su profeta.

Narcisista y desenfrenada, si bien siempre en los cauces del cine “sustancial”, Nolan imparte una nueva lección de moral alambicada que justifica hechos y acciones de modo ambiguo, mientras presenta una recua de personajes mal delineados para arropar a un protagonista empeñado en hacernos creer que la historia que se cuenta está sucediendo, pero que, más allá de su premisa de entretenimiento pomposo y épica de museo abandonado, no ofrece más que pretenciosas intenciones destinadas a una empresa que Nolan supone indigna de su talento.

Aburrida, excesivamente larga, altiva, insustancial, lo único salvable del estropicio quizás sean los arrebatos chulescos que puntualmente escapan de las manos del director para recordarnos que estamos ante una historia nacida de un cómic y no de un sesudo estudio introspectivo acerca de la personalidad esquizoide de un personaje de cuyo desiquilibrio emocional nadie duda. Una alabanza perogrullesca a su mayor gloria visionaria. Un juego de apariencias que trata de ocultar el vacío.

La loable intención de Nolan de interseccionar filmotecas con cines de sesión contínua culmina en una prosopopeya absurda, en una ópera bufa que se sitúa lejos del tono paródico que la habría salvado. Que lo convierte en un blockbuster veraniego que en realidad desearía llenar las bocas de los voceros de los grandes premios. En una baldía epopeya que induce al bostezo y que se solaza ante la anonadada mirada de los que están seguros de presenciar una obra mayor de auténtico cine.

Hubo un momento, perfectamente delimitable, en el que Nolan perdió en norte. Ahora, convertido en el genio que defeca obras de arte, ha llegado el momento del énfasis aparente. Así sea…

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6 pensamientos en “La prosopopeya final…

  1. Totalmente de acuerdo. Y eso que en su día celebré Memento y El Caballero Oscuro (aunque con un revisionado creo que el mérito principal era de Ledger, siendo la historia de Batman Begins mucho más redonda y sólida), pero ya Origen me pareció un timo en toda regla (quien califique de “onírica” esa película es que jamás ha visto ni media viñeta de Moebius o un cuadro de El Bosco), y ésta que despellejas en su momento me dejó fría y meditándola después me parece una patochada de principio a fin.
    De hecho, incluso me parece más infame que Prometheus, porque al menos el engendro de Ridley Scott no tiene las pretensiones de trascender a su propio género, que es algo que le encanta a Nolan: sus películas intentan mirar por encima del hombro a sus compañeras de estante del videoclub, y cada vez fracasan más.
    A Nolan le habría dado vergüenza dirigir The Avengers porque era un blockbuster puro y duro, pero el muy gañán no se da cuenta que en realidad es un producto de calidad muy superior a sus últimas creaciones.

    Por cierto, y recordando a Josh Whedon: si cuando termines BSG te quedas con ganas de más space opera pero con menos dosis de metafísica existencial, te recomiendo que veas Firefly, que es (desgraciadamente) cortita y muy entrañable en su sencillez.

    • Se me hace difícil reconocer al Nolan de “Memento”, “Insomnia” o “Batman Begins” (incluso al de “El Prestigio”, pese a sus fácilmente desmontables trampas y el tufillo constante de lo que Nolan iba a entregar a partir de entonces) en esta especie de gurú del cine trascendente que pretende hacer pasar ladrillos como piezas maestras que ennoblecen y limpian la basura. Películas excelentes (gloriosas en su desvergüenza entregada al espectáculo más puro y vil) como “Los Vengadores” son desdeñadas por los seguidores de este nuevo apóstol del “cine que importa de verdad”. Alguien debería decirle que antes de perpretar sus montajes borrados de ínfulas, debería sumergirse en el universo de lo que está contando. La única nota de macarrada notable de este artificio es la moto de Catwoman y su postura imposible para dirigirla. El resto circula por los senderos del chi, de algún tratado barato de filosofía asiática y de la constancia, por parte de Nolan, de estar dignificando lo insignificante. Me aburrí mortalmente viéndola, te lo aseguro. Tanto giro forzado de la trama en busca de hacer creíble lo que no tiene por qué serlo me agotó. No es que le sobre media o una hora, es que el conjunto entero empacha nada más sentarte en la butaca.

      Buscaré “Firefly”. Whedon tiene crédito sobrado…

      • La tengo por algún lado, ya os la pasaré cuando os apetezca. 🙂

        El Prestigio es tramposa como ella sola, pero ya merece la pena por ver a David Bowie haciendo de nuestro querido Tesla.

        Espero que me mandes pronto algún mail con teorías y dudas de CDHYF!

        Un abrazo.

  2. Te la pediré yo, porque Cris no está muy por la labor.

    “El prestigio” tiene un visionado la mar de gozoso, pero no aguanta dos. Lo comprobé hace un par de semanas cuando la pasaron por la tele. Vi tan cantidad de trampas absurdas, la mayoría puro “capricho de auteur” , que terminé por desear que TeslaBowie apareciese en pantalla para elevar mínimamente el interés.

    Mail en breve (con seguridad el fin de semana).

    Abrazo!!

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