El Corazón del Geek…

Los soportes cambian y las emociones permanecen mientras el radio de acción aumenta. El papel acartonado de los cómic cede su lugar a una pantalla de plata para acoger a “Los Vengadores”, compendio de superhéroes en eterna luncha contra el mal, cualquiera que sea la forma que éste adopte, y gracias a la insospechada habilidad de Joss Wheldon, director del artefacto, la cita se convierte en un vertiginoso carrusel de sensaciones que unos creían perdidas y que otros hallan en el lugar para ellos más insospechado, pues la mayor virtud de Wheldon reside en haber filmado una película que no excluye a nadie, independientemente del lugar en el que su memoria sentimental se forjó. El respetuoso acercamiento al olimpo animado de “Los Vengadores”, circunstancia poco habitual en el cine de superhéroes por mor de las sempiternas exigencias de guión, no impide el despliege de toda la gama de efectos especiales de última generación, esta vez inteligentemente administrados, sin que ello impida que los personajes resulten carnales y la acción creíble, frecuentes defectos en los que incurre un género habitualmente más interesando en asombrar que en convencer, de tal modo que, tras un primer tramo dubitativo, la película emerge pletórica sin tener que recurrir al recurso de la complicidad sentimental para tomar carta de naturaleza.

El convincente trabajo actoral, unido a un libreto solvente cargado de diálogos tan políticamente correctos como tímidamente transgresores, aporta el empujón necesario para que las dos horas y cuarto de su metraje pasen inadvertidas e incluso resulten insuficientes ante el voraz apetito de fan y la asombrada mirada del escéptico. Una nueva e interminable hilera de creyentes en la religión más antigua conocida: la emoción pura, fiel aliada de los cubos de palomitas y los programas dobles dominicales convertidos hoy día en especie en peligro de extición.

De poco sirve señalar un apartado concreto de un todo perfecto en su estriada imperfección. La rueca funciona y teje con hilos desgastados por el paso del tiempo. Y, para asombro de muchos, sigue confeccionando de tanto en en tanto piezas de una abrumadora belleza que creíamos perdida. Una nueva generación geek se está consolidando en este instante en alguna sala de cine del planeta. Nuestra huella permanece en el testigo pero ahora son ellos a quienes les corresponde portarlo.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s