La Mueca Triste…

Por mucho que se cacaree de modo incesante que las obsesiones del cine de Woody Allen son la muerte y el sexo, lo cierto es que la gran constante de su cine es el pesimismo más oscuro. Oscuridad que se repite una vez más en su última y  puntual entrega anual, “Conocerás al Hombre de tus Sueños”.

Allen, comprensivo con el devenir de sus atribulados personajes, les deja moverse y cometer errores a su antojo en un ingenuo universo plagado de falso optimismo y oportunidades por llegar que siempre aplazan su entrada en escena. Brillante en su redundante y reconocible estilo, otorga un inesperado final feliz (transitorio, tal vez, pero feliz)  al más desgraciado de los personajes presentados mientras reserva el más atroz de los inviernos para el resto. Todo ello regado con diálogos ametrallados, jazz resultón y una sonrisa lo suficientemente amplia para ocultar el averno interior.

Como inesperado final, y contradiciendo a los muchos que proclaman el estancamiento del director, Allen desata cabos en lugar de anudarlos, dejando para el libre albedrío de los personajes su destino inmediado. Un destino lejos de definir un final, pues los años parecen haber dotado a Woody de la sabiduría suficiente para no pontificar sobre cuestión alguna.

Nueva dosis de celuloide para los cinéfilos con olfato más agudizado. Aquellos que el día que cese la dosis anual del maestro, confundirán el Norte con las luces más tenues. Cosa del hambre.

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4 pensamientos en “La Mueca Triste…

  1. Ays,el día que nos falté esa dosis anual,empezaremos a revisionar todas sus grandes películas,como hago yo en el verano,con las series que no puedo olvidar(“Six feet under””Doctor en Alaska”,”Ally Mcbeal”….etc)en fin,que Allen es necesario,que su cine,incluso cuando rompe esquemas y se sale de su línea habitual,no deja de sacudirnos,de removernos las neuronas e incluso sacarnos una sonrisa. Y es que personalmente me encanta por ejemplo que con su varita mágica brinde un final féliz al personaje más deshauciado por la suerte,esa Helena( cúantas Helenas como esas,poblarán las grandes ciudades en todo el planeta)medicada,desesperada,abandonada por su marido,sola ,a estas alturas de su vida.Woody no responde a una lógica de equidad o justicia, fiel a sus teorías del caos y lo accidental,despliega una posible estampida en los personajes que egoístamente pasan por encima de los demás para lograr sus propósitos(como en el caso del escritor fracasado tras conocer la noticia de que su amigo está en coma)aunque ese desenlace,una vez más, culmine o se cierre en la mente del espectador/a.
    Por otra parte,está el aspecto del azar,la suerte.Si en “Match Point”,ya nos dejaba entre líneas,lo azaroso del éxito o el fracaso,aquí,más sútil,vuelve a sugerir que la fortuna no tiene porqué necesariamente ir ligada al esfuerzo,y que en verdad,es más caprichosa que racional.
    Después de todo,me quedo con que “la ilusión es más efectiva que la medicación” y que tal cual nos recordaba en “Si la cosa funciona”,la vida merece la pena de ser vivida,a pesar de todos sus sinsabores.Tómemos nota del maestro.
    Besos,Alex

    • Sus entregas anuales son como los reencuentros con un viejo amigo. Es todo tan familiar y reconocible. Lo fácil es pensar que el día que nos falte siempre nos quedará su extensa obra, pero en realidad se nos abrirá un profundo hueco interior difícil de cubrir. Por eso, y siguiendo la filosofía de su estupenda “Si la cosa funciona”, la única opción es disfrutar de lo que tenemos sin pensar en que un día nos faltará. Su pesimismo se ha ido modulando con el paso del tiempo hasta llegar a la conclusión de que si todos vamos a morir y sufriremos a lo largo de nuestra vida, disfrutemos mientras nos sea posible y sobrellevemos como podamos cada golpe. Así de simple y complicado. Y es que ser feliz es un trabajo difícil aparentemente fácil. Algo así como el cine de Allen.

      Me gusta esta etapa de Woody. Muy lejos, posiblemente, de sus grandes obras de los setenta y ochenta, pero reconocible y disfrutable. Un genio incontestable.

      Besos, Troyana.

  2. No la he visto aún. Me he “quedado” un poco con la foto.Y es que el niño del fondo con sus vaqueros rompe esa imagen como de los años 20 que desprende todo lo demás.
    ¡Viva Woody!

    • Mi neoyorkina aunque la acción se desarrolle en Londres. Actual, con ambición. Me pareció mucho más rompedora de lo que opina la mayoría. Woody se permite riesgos al saber que hace tiempo que no tiene mucho que perder.

      Viva por siempre el maestro!!

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