Ya sé qué se siente al ser miembro de un club exclusivo…

Famosa es la cita de Groucho Marx en la que decía que jamás pertenecería a un club que le admitiese a él como socio. En mi caso, muy alejado de los elitismos, los clubes exclusivos nunca llamaron mi atención. Sin embargo, hace algunos meses tuve el privilegio de ser incluído en el selecto club +♥, creado en honor y gracias a un precioso niño que llegó al tiempo que yo a la vida de su madre, la simpar Selma. Hermanísima de la mujer que quiero.

La chapa que me acredita como miembro del club no es una chapa cualquiera, que diría mi sobrino. Ha viajado conmigo en muchas ocasiones y puede presumir de haber frecuentado lugares y personas singulares. Además, aunque seguro que no lo sabe, con esa chapa viaja él. Siempre a mi costado.

En fin, que como hoy es el cumpleaños de Selma y no se me ocurre otro modo de agradecer todo lo que ha hecho por mí desde que llegué al norte, pues aquí le dejo unas cuantas líneas escritas con tinta de mentira.

Feliz cumpleaños, hermana de Patty…

Anuncios

10 pensamientos en “Ya sé qué se siente al ser miembro de un club exclusivo…

  1. Son historias bonitas. El pin es una ventana que abre uno al mundo. Ahí muestra qué somos, a qué jugamos, qué amamos. Es como ir por la calle con una camiseta con una escena de Manhattan (hoy he llevado una que mandé yo mismo xerigrafiar) y he visto a un tipo con la portada del Let it be, que estos días cumple años. Historias de uno contadas al resto. Estamos aquí para contar historias y para que nos las cuenten. Y la tuya es eso, bonita, íntima, cuenta sin contar, esconde, muestra, da, quita. Hay un mundo detrás. Siempre hay un mundo detrás de los gestos sencillos, de los gestos bonitos. Tú los haces bien. En estos días busco un hueco y te escribo una crónica norteña como dios manda, amigo. Abrazos múltiples.

  2. Querido Alex:
    Qué regalo más bonito de cumpleaños me has hecho, me han crecido lágrimas de alegría.
    Sé que Patty está en las mejores manos, y sé que mi niño es feliz cuando está contigo. Se puede pedir más? Ah, sí, que nunca se nos acabe esta suerte!
    Muchos besos, cuñadísimo!

    • No tengo derecho a pedir más de lo que me habéis dado. Que dure indefinidamente, como dices, con eso me bastaría. No es necesario que te diga que estoy y estaré siempre para cuanto preciséis. Ya sea una gominola a domicilio o un delantal acuático :p

      Si mi princesa es maravillosa y más (se sale de las cartas de navegación, de hecho), su gente no se queda atrás. Y no digo nada de su hermana “gemela”…

      Besos a mansalva.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s