Día de Boda…

Para Mycroft…

Algunos de los peores días de mi vida ocurrieron después de una boda. No hay nada peor que el banquete posterior, situación en la que eres analizado por familiares, compadecido por amigos y fusilado por cotillas varios que parecen gozar con tu desgracia. Pero no tiene por qué ser así. Basta con observar la realidad tal cual es para darse cuenta de que todo el cartón piedra exhibido de modo forzado ese día no son más que, como diría Miklos Jancso, virtudes públicas que enmascaran vícios privados…

El cine ha retratado tan duro trance con frecuencia y desde diversos puntos de vista. Éstos son algunos de ellos.

LA BODA DE MI MEJOR AMIGO

No es una buena idea el acudir a la boda de tu mejor amigo si estás estas colgada de él. Julia Roberts, para más Inri, se encontró con que la novia era una chica encantadora y sin el más mínimo asomo de malicia (Cameron Diaz). De modo que se entregó al alcohol y al helio para superar tan dura pérdida. Pero siempre hay condicionantes que amortiguan las caidas. Y si se parecen a Rupert Everett, el trance será más fácil de sobrellevar.

NOVIA A LA FUGA

El principal reproche que sufren los hombres es el de su ausencia de compromiso. Nos da miedo eso de atarse a alguien de por vida, es cierto. Pero en esta absurda comedia dirigida por Garry Marshall (tratando inútilmente de revivir el éxito de “Pretty Woman”), los papeles se intercambian y es una mujer la que da calabazas a los novios el día de su boda. Y así fue hasta que apareció en escena Richard Gere. Un tipo que parecía diferente y poco dado a los compromisos. El reaccionario final me lo reservo.

UN DÍA DE BODA

Para una mente tan desequilibrada como la de Robert Altman sólo hay un modo posible de narrar algo tan surrealista como una boda: contándola tal y cómo es.

Las intrigas de los invitados entre sí, los celos de las damas de honor vestidas con trajes horteras, los miedos de la novia a ser abandonada el día más importante de su vida por un novio demasiado fluctuante. Todo ello servido por un cínico que estaba seguro de que este tipo de celebraciones son el germen de todo mal. Excelente y poco conocida película.

DE BODA EN BODA

Del mismo modo que hay quien es alérgico a las bodas, hay quien es adicto a ellas. Es el caso de Owen Wilson y Vince Vaughn. Dos caraduras  que se cuelan en bodas para ligar con chicas aprovechando su máximo nivel de vulnerabilidad. Lo de menos es que el amor se cruzase en sus vidas, jodiendolas de paso. Lo realmente importante es que con el adecuado prisma cualquier cosa puede terminar siendo divertida. Imprescindible gamberrada mainstream.

CUATRO BODAS Y UN FUNERAL

Al final lo que queda es que la vida es una celebración. Los buenos y malos momentos, lo demás terminará en el desagüe. Richard Curtis firmó un brillante guión vodevilesco que Mike Newell no supo plasmar adecuadamente. Aun así, la película contiene momentos memorables y una certeza: lo importante, en cualquier circunstancia, es ser feliz y tratar de hacer felices a los que te rodean. Y en este abanico tiene cabida el famoso poema de Auden. Los malos momentos son los que nos construyen.

Y fin…

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7 pensamientos en “Día de Boda…

  1. En España hay dos mujeres que han debido dar la cara en una boda por su marido ausente debido a cuestiones etílicas: Carolina de Mónaco y mi esposa.

    La diferencia es que Ernesto se recuperó antes que yo.

  2. Bueno, he tenido mis días etílicos, Le Poinçonneur. Más de los que recuerdo, seguro. Pero nunca nadie dio la cara por mí. Suertudo…

    Estoy de acuerdo, Mycroft. Una película imprescindible pese a las rendiciones que ofrece al imperio mainstream (no pocas) que fue el que, al fin y al cabo, la parió.

  3. De todas,me quedo con “La boda de mi mejor amigo” aunque no sé si el personaje que interpreta Julia Roberts estaba realmente enamorada de su mejor amigo o se aferraba en ese momento a un amor que de nuevo no puede ser,hay quienes inconscientemente se enamoran o se aferran a imposibles porque dicen desear el amor pero en el fondo la idea de ser correspondidas y felices les aterra.
    La última escena del baile con Rupert es el mejor final posible a una comedia que aun comercial y previsible,a mí personalmente,me encanta.
    Y en cuanto a “Novia a la fuga”,el miedo al compromiso,asociado a los hombres,no tiene sexo…más mujeres de las que se piensa,lo padecen.
    bss

    • No soy muy fan de la película de PJ Hogan. No me gusta nada. Pero si hay algo salvable en la película es Julia Roberts en plan celosa destroyer. “Novia a la Fuga” (que me gusta muchísimo menos) parte del lugar común sin tener en cuenta que su premisa nace desgastada. Ambas tienen al miedo como denominador común. El miedo al compromiso (muy habitual) y el miedo a ser feliz (más habitual de lo que sería deseable). Ambas dianas son abatibles, doy fe de ello.

      Besos, Troyana.

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