Y alguien acotó el zoo…

Hace tres semanas…

Me levanté sobre las ocho. No me sentía nada bien. La cabeza volada, el desánimo creciendo y la fe por encontrar. Me dirijo a una biblioteca bastante alejada de mi casa. Un coche no se detiene en un paso de cebra y la conductora me pide disculpas con un gesto. El olor a café y a pan recién hecho se mezcla con la neblina de las nueve. No está mal.

Cuando Laura conoce a Jim

Jim: Hola, Laura.

Laura (con un hilo de voz): Hola.

Jim: ¿Qué tal estás? ¿Te encuentas mejor?

Laura: Sí, si. Gracias.

Jim: Esto es para ti. Un poco de aguardiente de hierbas.

Laura: Gracias.

Jim: Bebe, pero no te emborraches.

Laura ríe tímidamente.

Jim: ¿Dónde pongo las velas?

Laura: Oh, en cualquier sitio.

Jim: ¿Qué tal aquí, en el suelo? ¿Alguna objeción?

Laura: Claro que no.

Jim: Voy a poner un periódico debajo para que no caigan las gotas. Me gusta sentarme en el suelo. ¿Te importa?

Laura: No, no.

Jim: ¿Me prestas un cojín?

Laura: ¿Qué?

Jim: ¡Un cojín!

Laura: Oh… (le da uno rápidamente)

Jim: ¿Y a ti? ¿Te gusta sentarte en el suelo?

Laura: Oh, sí.

Jim: ¿Y por qué no lo haces?

Laura: Vale.

Jim: ¿Me ves?

Laura: Te veo.

Siéntate, tienes mala cara, me dijo la bibliotecaria. Me conoce hace tiempo. Lo hice junto a una chica rubia de no más de diecisiete años que trataba de memorizar unos apuntes. Me trajo el libro y me tocó un hombro.

Laura y Jim empiezan a conocerse…

Jim: ¿Has dicho que me has oído cantar?

Laura: Sí. Sí, muchas veces… Pero no te acuerdas de mí.

Jim: ¿Sabes una cosa? Tengo la impresión de que te conozco. La tengo desde que has abierto la puerta. Y he estado a punto de recordar tu nombre… que no es un nombre. Así que, cuando lo iba a decir, no he dicho nada.

[…]

Laura: No esperaba que te acordases de mí. ¡Casi no me conocías!

Jim: Pero ¿llegamos a hablar?

Laura: Sí, sí hablamos.

He llevado el libro a todas partes durante estas tres semanas: Una cafetería del revés, algunos bancos de madera y piedra, dos entrevistas de trabajo, una escalinata de hierba. Tocar el libro era como tocarla a ella. Al menos, eso imaginaba.

Laura y Jim…

Jim: De momento, mi firma no tiene mucho valor, pero es posible que algún día suba de precio. Estar desilusionada es una cosa y estar desanimada otra muy distinta. Yo estoy desilusionado, pero no desanimado. Tengo veintitrés años. ¿Cuántos tienes tú?

Laura: En junio cumplo veinticuatro.

Jim: ¡No eres muy mayor!

Laura: No, pero…

Jim: ¿Terminaste el instituto?

Laura (con dificultad): No volví.

Jim: ¿Quieres decir que lo dejaste?

Laura: Saqué malas notas en las exámenes finales (la voz de Laura se tensa y se hace triste). ¿Qué tal le va a… Emily Meisenbach?

Jim: ¡Menuda cabeza hueca!

Laura: ¿Por qué dices eso?

Jim: Porque es verdad.

Laura: ¿Ya no… sales con ella?

Jim: Ni siquiera la veo.

Laura: En la sección de “Datos Personales” dice que estabais… prometidos.

Jim: Lo sé, pero a mí nunca me afectó aquella propaganda.

Laura: ¿No era verdad?

Jim: ¡Sólo según la optimista opinión de Emily!

Laura: Oh…

Jim: ¿Qué has hecho desde que dejaste el instituto?

Laura no responde.

Jim: ¿Laura? Te preguntaba qué habías hecho desde el instituto.

Laura: Poca cosa.

Jim: Algo habrás hecho estos seis largos años.

Laura: Sí.

Jim: Bueno, ¿y qué has hecho?

Laura: Me matriculé en un curso de administración en la Escuela de Comercio…

Jim: ¿Y qué tal fue?

Laura: Pues no muy bien. Tuve que dejarlo, me daba… indigestión.

Jim sonríe suavemente.

Jim: ¿Y ahora qué haces?

Laura: No hago nada… casi. Oh, por favor, no creas que me quedo aquí sentada sin hacer nada. Mi colección de figurillas de cristal requiere mucho tiempo. El cristal es algo que hay que cuidar mucho.

El lunes devolveré el libro. Y no sé, pero siento que parte de mí se queda con él. Han sido veinte días en los que han pasado muchas cosas y otras que debían ocurrir no ocurrieron.

El final, tras la decepción…

Tom (hermano de Laura): […] Las ciudades pasaban por delante de mí como hojas marchitas, hojas de brillantes colores pero arrancadas de sus ramas. Me habría detenido, pero algo me perseguía. Siempre me asaltaba cuando estaba desprevenido, me atacaba por sorpresa. A veces era una canción conocida, otras, una figurita de cristal. A veces voy andando por una calle, ya de noche, en una ciudad extraña, antes de encontrar a alguien con quien salir, y paso por delante del escaparate iluminado de una perfumería. El escaparate está lleno de objetos de cristal, de pequeños frascos transparentes de delicados colores, como trozos de un arcoiris hecho añicos. Y, de pronto, mi hermana me pone la mano en el hombro. Mi hermana… Me vuelvo y la miro a los ojos. Oh, Laura, Laura… intenté olvidarte, pero soy más fiel de lo que creía. Saco un cigarrillo, cruzo la calle, me meto en un cine o en un bar, bebo, hablo con el primer desconocido… ¡cualquier cosa con tal de apagar tus velas, Laura!

(Laura se inclina sobre las velas)

¡Porque hoy el mundo está iluminado por el relámpago! Apaga tus velas, Laura. Por favor…

(Laura apaga las velas)


Anuncios

2 pensamientos en “Y alguien acotó el zoo…

  1. Alex,he visto hoy la película dirigida por Paul Newman y interpretada maravillosamente por ese trío estelar de actores,empezando por la que fué su mujer,Joanne Woodward y Jhon Malkovich junto a Karen Allen.Me ha parecido una película intensa,cargada de emociones…la madre,protectora y quizá por momentos asfixiante,el hijo,que se siente preso de un destino que no elige,y esa Laura,insegura y dependiente,frágil como el cristal.
    Gracias por la recomendación,ha sido todo un descubrimiento.
    bss

    • Es una película muy especial para mí. Me identifico con Laura hasta el punto de que casi me fundo con ella durante el metraje. Si tienes ocasión, no te pierdas la obra. Generalmente (la he visto representada dos veces) la actriz que interpreta a Laura se sumerge tanto en el personaje que se confunde con él.

      Nada que agradecer por Dios. Gracias a ti por el comentario.

      Besos, Troyana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s