Los que deben vivir y los que deben morir…

Cuando se decide contar una historia de la que se conoce el final es necesario poseer un pulso narrativo firme y un total desprecio por el presumible fracaso. El descaro de Bryan Singer a la hora de afrontar la peripecia de un grupo de disidentes alemanes dispuestos a eliminar a Hitler por el bien de su país (y de la humanidad) cubre la segunda premisa. La sólida narración sustenta la primera de las condiciones.

Singer posa todo el protagonismo de la historia sobre las espaldas del desencantado coronel Von Stauffenberg (Tom Cruise), quien en realidad no fue más que la mano ejecutora de tan insensato plan. Su poderosa narrativa, que podría parecer apresurada, llega a convencer al espectador de que los sediciosos se saldrán con la suya y el dictador alemán morirá en 1944 junto a su régimen. El cine es fábula, consiste en hacer creer que una mentira es real, y sobre Singer se posó la varita mágica de hacer creible la mayor de las fantasías, ya sea contando como un tipo de Kriptón sobrevuela Metrópolis o haciendo creer que el mayor de los villanos viste la piel de un cordero.

Sin concesiones al sentimentalismo, la película avanza linealmente en busca una catársis final en la que la derrota sepa a victoria moral. Pero las victorias morales no evitan las balas de un pelotón de fusilamiento. Es ahí, cuando Singer prescinde de los símbolos nazis (tan vistosos siempre) para dejar paso al aliento épico que hasta entonces se había cuidado de mostrar más allá de la hermosa escena en la que la esposa de Stauffenberg, consciente de que es la última vez que ve a su marido, detiene el vehículo que le aleja de él para abrazarle una última vez.

Un portentoso Tom Cruise interpreta a coronel Von Stauffenberg, secundado por un reparto de ejemplar entre los que figuran nombres como Kenneth Brannagh, Bill Nighy, Tom Wilkinson y Terence Stamp. Tan sólo se podría reprochar a Singer su escasa habilidad a la hora de hacer creíbles a los dirigentes nazis. Demasiado relamidos, demasiado poco humanos. El mal puro también tiene rostro más allá de los estereotipos.

“Valkiria” es la prueba de que Bryan Singer está más vivo cuando dirige a seres de carne y hueso que a superhéroes. Es una película consciente de sus defectos y orgullosa de sus aciertos como lo está Von Stauffenberg frente al pelotón de ejecución momentos antes de decirle al general Olbricht: “Míreles a los ojos. Le recordarán”

Anuncios

4 pensamientos en “Los que deben vivir y los que deben morir…

  1. La habilidad de Singer es la de privilegiar la ficció: la ficción dentro de lo real. Conseguir una buena película cuando los materiales están ya vendidos, están ya en la mente del espectador, da un mérito mayor.
    Los secundarios son de lujo: mira la foto que pusiste. Cruise está, poco a poco, dando la talla. Es una ironía.
    ¿los achaques físicos van ok, my friend?¿corres, no temes caerte de nuevo? Seguro que no

  2. se está convirtiendo en una interesante rutina encender un domingo el ordenador y encontrarme con varios posts por leer en tu blog. una media hora de lo más entretenida…

    pregunto lo mismo que emilio, alex, qué tal llevas los golpes? te has recobrado ya? espero que así sea,

    corre por todos nosotros…

  3. Como tengas que correr por mí, vas a dejar a forrest gump a la altura de una chancla de Cai. Tendré que pensar en hacer algo de deporte. Algo.

  4. Me pareció una película ejemplar, Emilio. Como lo es tu reseña sobre “Valkiria”. Atinada reseña.

    Los secundarios son un lujo, pero tengo que decir nuevamente que Cruise me parece un actor extraordinario lastrado por su vida personal. Brannagh se sale (literalmente). Qué presencia la suya.

    Supe de tu interés por mis heridas en tu blog, Emilio. Gracias, de veras. Estoy bien. Las heridas de las manos cicatrizan a buen ritmo y yo sigo corriendo. Eso siempre.

    Llevo bien los golpes, Laura. Gracias por tu interés. Correr sigo corriendo. Eso es un hábito que no puedo esquivar. Una necesidad, diría. Seguiré corriendo mientras pueda 🙂

    Y haz algo de deporte, Emilio. Con moderación, pero algo. Te vendrá bien aunque yo te vi estupendo cuando te tuve al lado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s