Mathilde y los Faros…

Manech era un pipiolo, mote de la quinta del 17. Le faltaban cinco meses para cumplir veinte años. Por aquel entonces le tenía miedo a todo: a los cañones franceses que disparaban demasiado cerca, al viento que propagaba el gas, a los zapadores de asalto, a las ejecuciones ejemplarizantes. Antes de la guerra no era así. Todo lo contrario, desafiaba a las tormentas para socorrer a los fareros cuando subía la marea. Pero entonces hubo un obús de más.

Cuando Mathilde y Manech hicieron el amor por primera vez, Manech se quedó dormido con la mano posada en su pecho. Cada vez que Manech sentía latir su herida era como sentir el latido del corazón de Mathilde en la palma de su mano. Y cada latido la acercaba a él. Si Manech estuviera muerto, Mathilde lo sabría. Desde la noticia de su muerte ella se aferró, obstinadamente, a su intuición como a un fino hilo. Jamás perdió la esperanza


Hoy Mathilde tiene veinte años. Toca la tuba, porque es el único instrumento que parece emitir una señal de auxilio

¿Hasta dónde se ve desde lo alto del faro?


Si llego a la curva antes que el coche, Manech vivirá…

LARGO DOMINGO DE NOVIAZGO (2004)


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6 pensamientos en “Mathilde y los Faros…

  1. Dime, a correo, aquí, qué tal está. Es una de esas películas que están en el videoclub, en el mismo sitio, esperando, mirándome, pero todavía no he pegado el tirón… La saqué una vez y sólo pude ver 10 minutos. Circunstancias que ahora no recuerdo bien, pero impidieron verla al completa. 10 minutos, digo. 15 tal vez. Tengo yo un pequeño problema con eso de empezar mal las pelis: luego me cuesta reengancharme. Cuenta si debo sacarlo o no, my friend. A ti me encominedo.

  2. Para mí es excepcional, Emilio. Aunque podría parecer una de esas películas que pertenecen al universo de las “mejor contadas que vistas”. Contiene innumerables escenas que tienen vida propia. Pero te diré que todo forma parte de un bellísimo mosaico. Y gran película perjudicada por los antecedentes de su director. De hecho, hay un par de ocasiones en las que él mismo se entrega a su pasado.

    El comienzo de esta te va a gustar. La historia que enlazada a cinco soldados ejecutados durante la primera guerra mundial termina en una especie de búsqueda detectivesca de una chica enamorada que se niega a aceptar lo que dicen los papeles oficiales. Apasionada cinta sin caer en lo cursi y con muchos planos de faros 🙂 El personaje de Mathilde está ligado a ellos. Ella es una chica solitaria, de ahí la omnipresente figura del faro. Y qué soberbia banda sonora de Badalamenti.

    Véala y cuente…

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